III Domingo de Cuaresma
Te damos gracias, Padre nuestro por habernos llamado a ser tus hijos, porque nos has confortado con el poder de tu Hijo Jesucristo, para ser activos constructores de tu reino. Los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu en verdad. Juan 4,5-42 En aquel tiempo llegó Jesús a una de ciudad de Samaria llamada Sicar,...
